Ayuda para Euskadi: Programa Compite-Empresas. 2012
- Plazo de solicitud: Del 21/02/2012 al 18/09/2012
- Entidad emisora: SPRI, Sociedad para la Transformación Competitiva
La presente línea de ayuda tiene por objeto propiciar el desarrollo de actuaciones de mejora competitiva en las empresas de la Comunidad Autónoma del País Vasco, a través de diferentes acciones de acompañamiento personalizado y financiación dirigidas a facilitar la ejecución de proyectos que busquen un mejor posicionamiento competitivo.
Entrevista en Executive Excellence
Aldara Barrientos me hizo una entrevista larga el pasado día 8 de febrero nada más bajarme del escenario en el Congreso Madrid Excelente, y la ha publicado hoy en Executive Excellence, revista que se distribuye conjuntamente con el diario económico Cinco Días, bajo el título “La innovación cuestiona la estabilidad de todo” (pdf).
Son unas cuatro páginas de entrevista en las que hablamos de múltiples cuestiones: la marca personal y la presencia en la web social (había sido el tema de mi conferencia), los derechos de propiedad intelectual (al hilo de una cita del embajador Alan Solomont), la educación, la innovación y el emprendimiento.
Hablando sobre la campaña de Hacktivistas, en Público
María González, de Público, me envió un correo para hacerme algunas preguntas acerca de la operación puesta en marcha por hacktivistas contra la ley Sinde-Wert, y hoy me cita en su artículo “Hacktivistas llama a autoinculparse contra la ley Sinde-Wert“.
A continuación, el intercambio completo de preguntas y respuestas que cruzamos:
P. Me gustaría saber si crees que la iniciativa va a tener éxito, ya que el 1 de marzo está muy cerca y el miedo puede jugar un papel importante a la hora de decidir qué hacer. ¿Crees que el Gobierno se va a pronunciar en contra de esta web o va a hacer oídos sordos a la iniciativa?
R. Si la Comisión ignora la denuncia de un autor, estaría poniendo claramente en evidencia que esta ley no trata en ningún caso de defender a los autores, sino de poder censurar y cerrar páginas sin tener a “esos molestos jueces” por medio. La iniciativa es un auténtico hacking de la ley: genera una conducta claramente vulneradora en un número elevado de páginas, mientras lleva a cabo la denuncia por parte de un derechohabiente implicado en la acción, el propietario de la obra vinculada. Por un lado, estás poniendo en marcha un mecanismo de tipo “Fuenteovejuna” que puede llegar a implicar, si todo va bien, a unos cuantos cientos de páginas, casos que la Comisión tendría que estudiar. Por otro, hablamos de páginas cuya actividad principal, en general, no es la conducta tipificada como vulneradora, sino que se limitan a una acción coyuntural, y que llegado el momento hipotético de una comunicación se negarán a eliminar el enlace, para así evitar un reconocimiento implícito de culpabilidad.
Es una manera clara de poner de manifiesto los clarísimos y evidentes problemas de una ley que se salta todos los principios básicos de tutela judicial efectiva y de separación de poderes, razones por las cuáles se ha encontrado en todo momento con los ciudadanos de frente y ha sido recurrida ante el Tribunal Supremo por la Asociación de Internautas, por la Asociación Española de la Economía Digital (adigital), y por la Red de Empresas de internet (REi). Es, simplemente, una aberración jurídica, y además, inoportuna: plantear esa ley por supuestas “presiones del gobierno de los Estados Unidos” cuando la Casa Blanca afirma que no considera adecuado un paquete legislativo similar en su país (SOPA/PIPA) debido a los posibles efectos nocivos que podría tener para el desarrollo de internet es completamente incoherente y absurdo.
Y ya son nueve años por aquí…
Dice el calendario que hoy se cumplen nueve años desde que empecé a escribir en esta página. Una dedicación que, tras una primera temporada de pruebas, se convirtió en una manera de hacer mejor mi trabajo, de sistematizar el trabajo de mantenerme al día en todo lo relacionado con el escenario tecnológico, y fundamentalmente, de aprender.
De aprender de todos vosotros. De los que pasáis por aquí todos los días y dejáis vuestra opinión en los comentarios, de los que citáis y vinculáis desde otras páginas, de los que comentáis en redes como Twitter, Facebook, Google+, LinkedIn, Tuenti, Bitácoras.com o Menéame, de los que compartís y pulsáis todos esos botones sociales que aparecen debajo de cada entrada, o de los paracaidistas que aterrizáis aquí a través de un buscador.
Gracias a todos por estar ahí. A los que estáis de acuerdo y a los que disentís con educación. Desde febrero de 2004 he escrito en esta página como mínimo una entrada al día, en muchas ocasiones más de una. Con sol, lluvia o nieve, sábados, domingos, vacaciones o festivos. Entradas de todo tipo, siempre relacionadas con la tecnología y sus efectos sobre las personas, las empresas o la sociedad. Por temporadas, unas más predominantes que otras, más centradas en la tecnología, más en las personas, más en las empresas, o más en un compromiso social o político del que nunca he intentado esconderme. Reflejando lo que pasa por mi cabeza, que para eso es y sigue siendo un blog personal.
Entradas originales o reseñas de publicaciones en otros medios, que son leídas habitualmente por entre diez y quince mil personas en la página, unos diez mil más que interaccionan con el feed de unos cincuenta mil suscritos al mismo, cinco mil que las reciben por correo electrónico, ciento cincuenta mil followers de Twitter, veinticinco mil de Facebook, ciento veinte mil en Google+… por supuesto que no todos leen todo, pero es mucha más difusión de la que jamás pensé que tendría como profesor. Una difusión que intento que me ayude a hacer mejor mi trabajo, a entender mejor los tiempos que vivimos, y sobre todo, como compromiso autoasumido, a compartir todo lo que pueda, a inspirar reflexiones e ideas, y a intentar devolver al entorno una parte lo mayor posible de lo que ese entorno me ofrece todos los días.
Como cada año por estas fechas, muchas gracias.
Esta página es una web de enlaces
Esta página se une a la iniciativa de Hacktivistas denominada Wertdeenlaces.net: Se ha elegido una obra con copyright de un socio de la SGAE, se ha enlazado su obra sin su permiso, y se accede a ser denunciado por el creador ante la comisión del ministerio de cultura encargada sin proceso judicial de tramitar las denuncias de la llamada Ley Sinde-Wert.
A partir del 1 de marzo (día en que entra en vigor la ley), el autor presentará una denuncia a la comisión incluyendo a todas las páginas que hayamos enlazado su obra. Tienes más detalles y explicaciones sobre la acción en las preguntas frecuentes de la página.
A continuación, el enlace:
Megaupload: un mes después… ¿qué?
Hoy se cumple exactamente un mes desde que, en una operación rocambolesca y peliculera con coordinación internacional, el FBI anunció aquel “duro golpe contra la piratería”: el cierre de Megaupload.
Un mes después, resulta lógico y razonable plantearse cuáles han sido los resultados. En primer lugar, el más obvio, evidente y claramente anticipado: el tráfico, simplemente, se ha desplazado a otras páginas o se ha redirigido hacia protocolos P2P, que experimenta un apreciable incremento. Se calcula que Megaupload era responsable de entre el 2% y el 3% del consumo de ancho de banda del total de la red y de entre el 30% y el 40% del tráfico de descarga de archivos, pero tras la caída de los dos primeros días, esos consumos se han regenerado completamente. No había que ser ningún genio para predecir ese efecto hace exactamente un mes.
Pero el no servir para nada no es el único “logro” de la operación del FBI: además, se ha dado lugar a una gran incertidumbre sobre los modelos basados en el cloud computing, un impacto significativo sobre el futuro de la innovación en la red, y se ha perjudicado a un elevado número de clientes que utilizaban Megaupload para almacenar archivos de todo tipo, lo que ha originado demandas tanto en los Estados Unidos como en España. Las especulativas y fáciles frases que hablaban de un uso exclusivamente destinado a la infracción de los derechos de autor chocan con la realidad de decenas de miles de usuarios que pagaban la cuota de Megaupload posiblemente con el fin de realizar descargas, pero que, ya que ello les proporcionaba acceso a un casi ilimitado espacio de almacenamiento, lo utilizaban para muchos otros archivos de todo tipo.
Pero, sobre todo, ¿estamos hablando de un caso claro, de un “paseo judicial” para las autoridades estadounidenses? Sin ánimo de defender a Megaupload, que ya cuenta con abogados para ello, no son pocas las voces de juristas expertos que empiezan a afirmar que el caso confunde de manera tendenciosa la jurisdicción civil con la penal o que existen importantes problemas con la formulación de los cargos acusatorios. Lo que parecía una lista terrible de cargos es calificado por tres reputados juristas como
All three professors emphasized that an indictment may include claims that are misleading, taken out of context, or even flat inaccurate. And they noted that not all the allegations in the indictment may even make it before a jury.
Como comentamos en su momento, la evolución del tema empieza a indicar que la fulminante actuación del FBI se debió más a la amenaza que suponía la aparición de un modelo de negocio competidor, legal y eficiente que ofrecía a los artistas un acceso directo al mercado, o al desafío que había supuesto el vídeo que Universal intentó retirar de la red en reiteradas ocasiones mediante peticiones ilegítimas. O, simplemente, una maniobra de compensación, una maniobra de políticos corruptos: “dado que la gente protesta por SOPA y PIPA, las quitamos de en medio, pero a cambio os entregamos la cabeza de Kim Dotcom puesta en una bandeja”.
Lo más patente del caso Megaupload sigue siendo exactamente lo mismo que hace un mes: cómo hacían para conseguir tener tantos usuarios de pago, mientras la industria del entretenimiento se dedica a quejarse amargamente de que los clientes no quieren pagar y pretenden el “todo gratis”. Un mes después de la operación contra Megaupload, la taquilla de los cines y las ventas de música siguen igual, las descargas mantienen su ritmo, se han revitalizado tanto el P2P como otras páginas de descargas, algunos usuarios están mucho más enfadados, y los males de la industria siguen estando en el mismo sitio. De hecho, algunos llaman a acabar con la industria del entretenimiento como un deber de ciudadanos responsables.
No sé si alguno seguirá celebrándolo con cerveza, pero me da que muchos motivos, realmente, no tiene para ello. ¿Quieren seguir cerrando páginas y jugando al gato y al ratón? ¿Quieren denunciar a Google? Adelante, seguiremos en la misma dinámica. ¿Cuántas páginas de descarga tienen que cerrar hasta darse cuenta de que se trata de un caso de demanda insatisfecha? Al final, la pregunta es la misma de siempre, la misma que se hace Peter Sunde: ¿por qué dejamos que industrias inadaptadas dicten los términos de nuestra democracia?
Ah, y por cierto… se prepara un Marzo Negro.
Ayuda para Euskadi: Programa +Emprende Intraempredizaje
- Plazo de solicitud: Del 11/02/2012 al 11/03/2012
- Entidad emisora: SPRI, Sociedad para la Transformación Competitiva
Favorecer la puesta en marcha de un conjunto de actuaciones por parte de los Centros Europeos de Empresas e Innovación pertenecientes a la Red Vasca de CEIS que posibiliten o favorezcan la creación y desarrollo de nuevas actividades y/o empresas innovadoras y/o tecnológicas industriales en o desde las propias Pymes vascas.
Ayuda para Euskadi: Ayudas para formación de personal investigador, en el Marco del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I+D+i), para el periodo 2008-2011
- Plazo de solicitud: Del 08/02/2012 al 23/02/2012
- Entidad emisora: Administración General del Estado
Conceder, en régimen de publicidad, objetividad y concurrencia competitiva, diecisiete ayudas para personal investigador en formación (PIF) de aquellos titulados superiores universitarios que deseen realizar una tesis doctoral en alguno de los temas que se detallan en el Anexo I de esta Resolución
Growl y la gestión de ecosistemas satélites
El anuncio de la nueva versión del sistema operativo de Apple, Mountain Lion, ha sentado como un jarro de agua fría a los desarrolladores de Growl, el sistema de notificaciones más popular e implantado en OS X. Un programa de código abierto que, tras años de popularidad y aceptación por parte de los usuarios y de la comunidad de programadores de aplicaciones, se encuentra con que Apple decide crear su propio sistema de notificaciones integrado con todas las aplicaciones que provengan de la Mac App Store, una integración que presuntamente relegará Growl a un papel completamente secundario.
La reacción de Growl deja claro que no abandonan la batalla, pero la realidad suele ser terca: cuando una funcionalidad se ofrece dentro de un paquete (la llamada estrategia de bundling), las alternativas externas suelen pasar a un plano muy marginal y terminar por desaparecer. Growl es una de las aplicaciones de pago más populares en el top de la Mac App Store, pero ¿podrá mantener dicha posición cuando el propio sistema operativo ofrezca una funcionalidad muy similar? Ejemplos de la estrategia de bundling abundan en el mundo del software: Microsoft la practicó con éxito durante muchos años, pero también la hemos visto más recientemente en el caso de Twitter, que bien mediante adquisición o bien mediante desarrollo propio va incorporando todas aquellas funcionalidades e ideas que surgen en la comunidad de satélites que rodea a la aplicación.
Movimientos como este nos llevan a plantearnos las especificidades de la relación entre una aplicación y su comunidad satélite de desarrollo. Tener una comunidad de desarrollo vibrante y activa es algo que suele aparecer correlacionado con el éxito. Pero como en tantas ocasiones en la ciencia, de una correlación no puede deducirse una causalidad, de manera que no se puede saber “si gallina o huevo”, si ese éxito viene generado por las funcionalidades adicionales que dicha comunidad trae consigo, o bien si el desarrollo de la comunidad está en realidad desencadenado por la atracción que genera el éxito arrollador de una aplicación. Lo que sí parece claro es que las relaciones entre el protagonista principal y la comunidad que lo rodea pueden aportar mucho, pero no son para nada un espacio tranquilo: si una aplicación generada alrededor de la principal tiene éxito, lo habitual es que se vea o bien adquirida – que puede no ser un mal desenlace – o bien considerada una propuesta interesante que la aplicación principal adopta o copia descaradamente, relegando al proponente original a un uso marginal.
No son pocos los casos en los que aplicaciones desarrolladas externamente se convierten en alternativas mejores que las oficiales: el éxito del reproductor de vídeo VLC, que acaba de presentar su muy recomendable nueva versión 2.0, o el del sistema de acceso rápido Quicksilver que suele ser de las primeras aplicaciones que instalo en todas mis máquinas, plantean funcionalidades que son o bien mejores que las de sus alternativas oficiales, o simplemente no existen y cubren un interesante hueco en el sistema principal, pero que están sujetas a una dinámica competitiva sin duda compleja. Para el usuario, este tipo de aplicaciones plantean alternativas muchas veces interesantes a las decisiones de la marca principal, que no siempre tienen por qué ser consideradas óptimas. Por un lado, la comunidad satélite juega un importante papel en el aporte de ideas y en la popularidad de la plataforma principal, jugando un papel muy del tipo open innovation. Por otro, si ésta reacciona de manera muy agresiva incorporando dichas ideas sin reconocer de alguna manera dichos aportes, el incentivo a dichos desarrollos se reduce claramente.
Twitter se ha beneficiado en repetidas ocasiones de propuestas de funcionalidades originadas en su comunidad satélite, y aún hoy algunas aplicaciones externas manejan Twitter mejor que el propio cliente oficial, pero ¿es sostenible a medio o largo plazo una relación así? ¿Interesa a la marca favorecer el desarrollo de un ecosistema satélite de aplicaciones mediante APIs y una actitud abierta, o se puede simplemente utilizar como coto de caza para buenas ideas que son incorporadas a la funcionalidad principal? Cada día más, formar parte de este tipo de comunidades satélite se plantea como una actividad de riesgo que cualquier día termina o bien con la lotería de una oferta de adquisición (en la que además existe poca capacidad de negociación porque es difícil o imposible decir que no), o bien con un movimiento del jugador principal que, en un solo anuncio, te relega al olvido. Una gestión de innovación cada día más compleja, con muchos elementos en juego, y que las empresas deben plantearse cómo manejar.
Towards the co-city
The future is a city where collaboration exists in two ways: a smart city in terms of systems and collaborative in terms of people, a city where thousands of intersections occur between companies and between individuals, cities where the economy is created from the intersection of products and services, where problems are resolved from the intersection of social entrepreneurs. A city that is unable to connect its agents is a city doomed to die, absolutely sterile because the economy of the future is an economy based on collaboration. What we therefore want is a co-city.
